domingo, 23 de septiembre de 2018

Mezuzá

 Domingo. Pero, por no variar en este mes de poca actividad, un domingo "especial": salimos del shabat y nos metemos hoy en la víspera del primer día de Sucot, por lo que desde esta tarde hasta mañana por la noche vuelve a pararse todo. Y ya que vamos de fiesta en fiesta, pues os hablaré hoy del elemento del judaísmo que me toca más de cerca, porque lo tengo en la puerta de casa:

Así luce. Al poco de llegar al país, me di cuenta de que las puertas de "todos" los edificios tenían en el marco barritas de metal similares a esta. Me fijé también en un soldado que, al salir de alguna parte, llevó los dedos a la misma, y mi cabeza inmediatamente discurrió que debía de ser una "toma de tierra" para que los soldados, con el arma a cuestas, se descargasen de la electricidad estática... ya, ya lo sé: a nada que uno discurra, mi explicación no se tiene en pie. Pero por la razón que fuese no me volví a plantear el asunto hasta que, varios días más tarde, y tras darme cuenta de que había demasiadas de estas barritas como para que mi explicación estuviese justificada, me surgió la ocasión de preguntarle a mis compañeros de curro que qué narices era eso. Y eso resultó ser el estuche de una mezuzá: un rollito de pergamino con dos oraciones que está dentro. El estuche viene identificado con la letra shin (la ese del alfabeto hebreo), la inicial tanto de la Shemá, una de las dos plegarias del pergamino, como de El Shaddai ("Todopoderoso"), uno de los muchos nombres con que los judíos nombran a Dios para evitar pronunciar Su nombre propio, Yahveh. Ea, pues otra cosa que os queda sabida...

No hay comentarios:

Publicar un comentario